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Jorge Luis Sagrera

Jorge Luis Sagrera · Escritor

El Origen de la Decisión

Mi experiencia narrativa, directamente relacionada con la idea de publicar, tiene su origen en el año 1991. Sin embargo, antes ya venía escribiendo, registrando algunos sucesos simples, pero inabarcables en la diaria cotidianidad: por ejemplo, un amanecer camino a la fábrica donde trabajé hasta el año 1999. Conservo una carpeta titulada 'El cajón de las ideas', en la que guardo anotaciones de aquella época. Entre los veinte y los treinta años, dejaba asentado en páginas sueltas la forma exacta en que la vida me llegaba. De adolescente no tengo nada registrado. No obstante, ya habiendo publicado mi primer libro, El ojo del ciclón (1995), compañeros del colegio secundario me recordaban que, por aquellos días de la década del ‘70, alguna redacción mía se había abierto paso para ser recomendada por la profesora de Castellano.

escritura

El Quiebre y la Búsqueda del Tiempo

Trabajaba en una fábrica, en la sección de contaduría, con un horario corrido de 8 a 17 horas. Se trabajaba mucho; en los cierres mensuales estábamos adentro casi catorce horas diarias. Cuando formé mi propia familia y vinieron los hijos, se hacía duro sostener ese ritmo. Luego de diez años, y gracias a un negocio familiar, decidimos dejar la fábrica en 1989. Comenzar a encontrarme con tiempo libre y estar al mediodía en casa significaba un momento de una riqueza única. Por aquellos días, mi hermano me alcanzó una novela: La elección, de Og Mandino. Trataba de un hombre que dejaba su oficina para dedicarse por completo a escribir instalándose en un faro. Esta lectura me produjo un gran impacto en 1991. A partir de ese libro, tomé la decisión de comenzar a escribir para compartir con los demás. Comenzé a pensar en publicar.

El Aprendizaje y la Formación de la Voz

Al tomar esta determinación, asistí a un taller literario. Viajaba a la Capital Federal, Buenos Aires, cada quince días desde San Pedro, a 180 km de distancia. Los frutos se vieron a los tres años, permitiéndome publicar mi primer libro, El ojo del ciclón (1995). Para llegar hasta aquí tuve que trabajar arduamente para conseguir mi propio estilo y mi voz narrativa, remontando dificultades con mi ortografía y sintaxis, y aprendiendo a no imponer un clima, sino a sugerirlo. En aquel primer espacio me encontré con autores que no frecuentaba: Borges y Cortázar. Al principio me parecía una literatura fría, efectiva pero no afectiva, opinión que luego mudé al comprender cómo reflejaban los conflictos humanos de manera admirable.

lecturas
Influencias literarias

El Universo de mis Lecturas.

01 Juventud, fe y primeras imágenes

De adolescente leía la colección Iridium y la clásica Robin Hood, además de literatura paulina y revistas de Vida de Santos del Colegio Parroquial. También íbamos al Cine Club, donde mi hermana mayor nos llevaba a ver películas sombrías en blanco y negro de Europa del Este que contribuyeron bombeando sangre a mis venas literarias.

02 Los clásicos y la necesidad espiritual

Al leer libros de espiritualidad sentía que rezaba, y me preguntaba si eso podía darse desde la ficción. Más adelante encontré la respuesta en la literatura de Dostoievsky, especialmente en Los hermanos Karamazov, y en Tolstói, o en Salinger con El cazador oculto.

Así mismo, la lectura de La Peste de Albert Camus me produjo una fuerte conmoción: era el gemido del hombre ante el silencio absoluto de Dios. Sentí que con esa novela estaba rezando. Ahí comprendí que quería escribir historias que tuviesen que ver con esta necesidad del hombre de ser lo que está llamado a ser.

“Quería escribir historias que tuviesen que ver con esta necesidad del hombre de ser lo que está llamado a ser.”

regreso
Jorge Luis Sagrera escritor
Camino interior

El Camino de Regreso a Uno Mismo.

La fábrica en la que trabajaba pagaba los mejores sueldos de la ciudad, pero mi alma estaba agobiada. Muchísimos años después, un compañero de tenis me dijo: “Vos siempre hiciste cosas raras”, citando el hecho de dejar la fábrica en su punto más alto.
Hoy descubro que he sido conducido por una fuerza invisible que me colocaba en el camino que me llevaba al encuentro definitivo conmigo mismo.

Retrato editorial de Jorge Luis Sagrera
Destacado literario

El camino no elegido

Robert Frost

Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo, Y apenado por no poder tomar los dos Siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie Mirando uno de ellos tan lejos como pude, Hasta donde se perdía en la espesura;

Entonces tomé el otro, imparcialmente, Y habiendo tenido quizás la elección acertada, Pues era tupido y requería uso; Aunque en cuanto a lo que vi allí Hubiera elegido cualquiera de los dos.

Y ambos esa mañana yacían igualmente, ¡Oh, había guardado aquel primero para otro día! Aun sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante, Dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.

Debo estar diciendo esto con un suspiro De aquí a la eternidad: Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo, Yo tomé el menos transitado, Y eso hizo toda la diferencia.

Jorge Luis Sagrera escribiendo
La forma de una necesidad

Con el paso de los años se hizo claro, entonces, que escribo para encontrarme conmigo mismo y que mi escritura ha ido tomando la forma de mi necesidad.

He descubierto que, escribir, me ha ayudado fundamentalmente a escuchar mi vida.